miércoles, 5 de diciembre de 2012

El regreso de las antiguas costumbres




Por Josué


¿Será que se acabará el mundo como “dicen” que dicen los mayas? Yo no lo creo, tantas veces se ha dicho y esperado tal escatológico desenlace, y seguimos aquí, esperando. Aunque sinceramente, por un momento desearía que los astros se cruzaran de cables y llegara dicho fin, al menos así le daríamos vuelta de un plumazo al maldito sexenio que se nos viene encima y que inició éste fin de semana pasado.
Y no podía ser de otra forma, si usted estimado mexicano tiene memoria, sabrá darme la razón. Las muestras de despotismo, hipocresía, corrupción, abuso de poder, e injusticia, marcas registradas del 70 veces maldito Partido Revolucionario Institucional regresaron a golpe de macana, y no es que se hayan ido del todo durante la “docena trágica” de gobierno panista, pero la muestra fue tan clara este pasado 1 de Diciembre, que a los nostálgicos nos trajo recuerdos de otros tiempos que queremos enterrados, y esperábamos no tener que sentir.
Los dinosauros nos trajeron las antiguas costumbres de regreso, y ni tardos ni perezosos se descubrieron los colmillos a escasos instantes de iniciado el retorno trágico del partido tricolor al poder. Las estrategias ya patentadas desde los tiempos de Gustavo Díaz Ordaz se volvieron a observar; la presencia de grupos paramilitares encubiertos entre los manifestantes, cuya función fue clara: violentar y caldear los ánimos de una población ya de por sí, llena de rabia y coraje ante las muestras de cinismo de un gobierno que sexenio tras sexenio demuestra que simplemente le vale madres lo que el pueblo quiere y necesita.
La presencia de estos grupos desato la violencia en una serie de marchas que a pesar de sus demandas y exigencias se mostraban pacifica. Luego todo se volvió al caos. Y la brutalidad, ineficacia y hasta mala leche de la policía no se hizo esperar. Y el resultado: detenciones arbitrarias entre los manifestantes, abuso de poder e injusticia.
Taparle el ojo al macho, a final de cuentas.  
¿Y los culpables?, ¿Y los inocentes? Los primeros, libres y 300 pesos menos miserables, los segundos encarcelados, privados de su libertad acusados, en el fondo, por el delito de pensar, y de gritar lo que se piensa.
El crimen mental, el ministerio del amor, el ministerio de la paz, el ministerio de la abundancia, y sobre todo, el ministerio de la verdad…  
Se instaura cínicamente el orden orwelliano priista. Y no me sorprende, no debería sorprendernos, este solo ha sido el principio de lo que será un largo, muy largo sexenio priista.

Otros provocadores - Fisgón


apoyo a los inocentes:






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