miércoles, 6 de junio de 2012

La Melancolía del Ciborg


Por Josué.

Un buen libro sobre androides

Muchos de los conceptos entendidos y practicados por la ciencia, han salido de la literatura, aun cuando la relación epistémica entre ambos productos culturales podría parecer muy lejana. Conceptos como los viajes espaciales, la televisión, el teléfono, el Internet, o mas intrincados como el de “Terraformación” provienen de la literatura.
La idea de un hombre compuesto por circuitos mecánicos es decir un “Ciborg” (de Cyber: Cibernetico y Org: Organismo) tiene los mismos orígenes, en la imaginación siempre inquieta del hombre.
En teoría, un Ciborg es un ser humano, nacido como tal, de padres humanos, un organismo vivo, pero que ha mejorado o sustituido sus habilidades motoras o vitales con implantes cibernéticos de los que incluso depende para sobrevivir, esto es importante, pues no se debe confundir un Ciborg, con un Androide, (este ultimo no es un organismo vivo, sino una máquina, un robot antropomórfico, es decir, de forma humana).

Este wey no es un Ciborg, aunque diga que si, es un androide


Si tomamos en cuenta al pie de la letra este concepto, –– eso que salio a la luz dentro de la ciencia ficción ––, actualmente es una realidad latente desde hace algunos años, es decir, una persona que cuente con un marcapasos, es de alguna manera un Ciborg, pues la persona sería incapaz de sobrevivir sin dicho aparato, mismo caso, de los implantes cocleares que le permiten la audición a personas sordas, por medio de un micrófono insertado al nervio auditivo, organismos vivos fusionados con tecnología. Tenemos incluso disciplinas científicas como la Ingeniería Biomédica  que destaca precisamente por la creación de implantes y prótesis, que le devuelven la movilidad a personas invalidas. Una tecnología enfocada para el beneficio del hombre.

La mayor Motoko si es un Ciborg


Sin embargo, yendo más allá, el hombre actual, es cada día más dependiente de la tecnología, de una manera incluso enfermiza e idiotizante, toda la información con la que interactuamos proviene de medios tecnológicos como la televisión, el radio o en Internet. La tecnología de los celulares, por ejemplo, cuyo origen era simplemente un teléfono móvil, se ha venido desarrollando en la última década, de tal manera que, también nos mantienen insertados en las redes sociales, son medios de entretenimiento, y contienen un sin fin de aplicaciones o gadgets que los convierten incluso en partes fundamentales de la vida diaria de las personas, un elemento del que les es psicológicamente imposible separarse. Pregúntese usted mismo, estimado lector, ¿puede intencionadamente dejar ese aparato recluido en su casa al salir por las mañanas?, ¿puede usted sobrevivir y re-adaptarse a la vida sin ese pequeño y frágil aparato?, si se le descompone o se lo roban, ¿cuanto tiempo puede pasar “incomunicado”?  Si ha respondido negativamente a estas preguntas quizás usted dependa de esa tecnología, quizá usted también entre en la categoría de Ciborg.
Estoy conciente que biológicamente aun no nos implantamos celulares, pero nuestra dependencia a la tecnología es tal, que no me sorprendería que pronto las personas se inserten celulares al cerebro, para poder twitear en tiempo real en cualquier momento y en cualquier lugar en el que se encuentren y no es que crea que se algo moralmente reprobable, simplemente es un tema mas para la reflexión, en este blog que mas que dar respuestas, siempre esta preguntando cosas, y precisamente con una pregunta he de cerrar esta Entrada, ¿que tanto es permisible el volvernos dependientes o esclavos de la tecnología en un mundo en constante cambio, donde históricamente sabemos, que nada permanece eternamente?


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